Ache ene vechica (2007)

4 de febrero
Hoy estoy más tranquila y decisiva.
Estuve leyendo lo que escribí y decidí descargarme un poco aquí.
Decidí impotente escribir en prosa, esperando a que pasen estas canciones para ir a buscarte.

Por mientras te escribo algo…

“Tras caminar a oscuras por la ciudad y soñar con campos verdes para no despertar jamás. Tras los días en que ansiaba estar bajo la lluvia, y las noches en las que soñaba que volaba, la niña decidió abandonarse.

Se paró de donde había estado sentada, y dejó un único círculo seco en la tierra, que rápidamente se mojó con la lluvia, emparejando el color del suelo.
Miró las cuatro paredes de piedra alrededor. Habían pasado cuatro horas y aún no paraba de llover.

Caminó pausadamente dando vueltas en círculos, rozando con la mano cada esquina. Se detuvo y observó.
Estaba sola.
Recordó una melodía, una voz serena, una vez más, que la había acompañado, resguardando sus noches, alegrando sus días.

Miró hacia la puerta de metal que estaba atravesada entre las piedras, se quedó quieta por unos segundos.
De repente sintió un sonido oxidado que susurraba “libertad”.
Se acercó cautelosamente a la puerta y la empujó. Entre el vapor y las sombras paró de llover, se esclareció y logró ver a través una figura, la tomó de la mano, miró sus ojos penetrantes y le dijo:

“Mi havas la granda fratino kaj ŝi estas la granda kantistino ...”

Puso su cabeza en su pecho y la abrazó

“…¡Vi!”

Escuchó sus latidos y se sintió en casa.”

Comentarios

Entradas populares