Su izquierda lúgubre (2006)
Aunque después de tiempo no te conozco, no puedo evitar recordar tus palabras, ante esta pared blanca.
Mientras el invierno pasaba te dejaba de sentir, a veces te quería y te extrañaba.
Los primeros momentos íntimos donde la mente estaba de lado, no habían recuerdos amenazantes, sólo tu y yo.
Después de otoño era un te extraño, y los espacios sin verte se hacían cada vez más extensos. Ahora que te miro, no te veo. Busco encontrar esos ojos que acariciaron mi cuerpo la primera vez, esa voz que rompió el silencio y me dijo lo que sentía al estar junto a mí.
Ahora sueño contigo, todos los días. Y en las noches te imagino, sobre mi cama, a mi lado, como antes, como siempre.
Una estación tras otra y ya no encajas en mi mente. Yo mantuve vivo a lo que fuiste. No pensé en lo que eres.
Al alzar la mirada, no se borra tu recuerdo.
Tornas los ojos por última vez. A tu derecha; miras atrás.
Frente a mi, dos hombres distintos.
Se queda en mi lo que está en mi, y tú te desvaneces.
Mientras el invierno pasaba te dejaba de sentir, a veces te quería y te extrañaba.
Los primeros momentos íntimos donde la mente estaba de lado, no habían recuerdos amenazantes, sólo tu y yo.
Después de otoño era un te extraño, y los espacios sin verte se hacían cada vez más extensos. Ahora que te miro, no te veo. Busco encontrar esos ojos que acariciaron mi cuerpo la primera vez, esa voz que rompió el silencio y me dijo lo que sentía al estar junto a mí.
Ahora sueño contigo, todos los días. Y en las noches te imagino, sobre mi cama, a mi lado, como antes, como siempre.
Una estación tras otra y ya no encajas en mi mente. Yo mantuve vivo a lo que fuiste. No pensé en lo que eres.
Al alzar la mirada, no se borra tu recuerdo.
Tornas los ojos por última vez. A tu derecha; miras atrás.
Frente a mi, dos hombres distintos.
Se queda en mi lo que está en mi, y tú te desvaneces.
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